07/11/2018 “Víctima potencial” de Nicolás Guzmán tendrá su estreno en Tallinn Black Nights Film Festival 

Entre el 16 de noviembre y el 2 de diciembre se desarrollará una nueva versión del Festival Internacional de Cine Tallinn Black Nights PÖFF, certamen clase A desarrollado desde 1997 en la capital de Estonia. Y es en este prestigioso encuentro en donde la cinta Víctima potencial, dirigida por Nicolás Guzmán y protagonizada por la cantante Sofía Oportot tendrá su estreno en la sección “Rebel With a Cause”.

La película es el segundo largometraje de Nicolás Guzmán tras el documental Si escuchas atentamente (2016). Producido por Agosto Cine (El verano del león eléctrico, Snap)  y Niña Niño producciones (Las plantas), Víctima potencial es una historia inspirada en la animación japonesa, que explora los códigos de internet y la devoción que puede sentir un joven por su diva favorita. Se aborda -desde una mirada experimental- la estética pop, temáticas y género y adolescencia. Aquí el director Nicolás Guzmán cuenta detalles de la cinta.

-¿Quiénes trabajaron en esta producción?

-La verdad que la manera en que decidimos hacer esta peli fue bien particular. El rodaje fue planificado como si se tratara de un documental, es decir con grabaciones puntuales y esporádicas. Es una película hecha entre amigos y siempre fue pensada como instancia para vernos y pasarla bien. El equipo más estable éramos Tom Chenette (Dirección de Fotografía), Sofía Oportot y yo, pero recibimos mucha ayuda de Patricio Alfaro en foto y de Francisca Soto en sonido. En paralelo iba montando Martín Santapau y en conjunto también pensábamos en qué grabar.

Para mí fue una regla trabajar sin productor/a durante el rodaje, pues yo quería hacer esta peli de una manera y esa manera no le hubiera permitido a un/a productor/a hacer su trabajo. No quería escribir un guión y me negaba a postular a fondos, no quería entrar en esa dinámica de nunca acabar y que te termina volviendo un poco loco. Siempre Alba Graviraghi (Agosto Cine) y  Roberto Doveris (Niña Niño Producciones) que junto conmigo son los productores, me preguntaban como iba la película, qué cuando podían ver algo. No fue hasta cuando tuve un primer armado que se sumaron de lleno al proyecto. De ese primer armado ha pasado bastante tiempo y la película siempre vivió de constantes cambios, pruebas y ajustes propios de la experimentación. Luego en la post de imagen me ayudo nuevamente Patricio Alfaro y se sumó Thomas Woodroffe y la post de sonido estuvo a cargo de Mauricio Flores y los estudiantes de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile.

-¿Cuál fue la motivación tras la realización de esta obra?

-Creo que en todo proyecto de largo aliento las motivaciones cambian, pero lo que sí es constante es mi admiración por Sofía Oportot. Desde que soy adolescente que me genera fascinación. De todas formas cuando le propuse hacer la película la idea era realizarla en conjunto, porque para mí Sofía no es una musa, es una artista con años de trayectoria a la cual respeto y con la cual me moría de ganas de colaborar.

Ella y su imaginario son el 50% de esta película: me pasó sus diarios de vida, sus videos, sus dibujos, sus fotografías como modelo, su música. Era todo un universo muy estimulante, incluso su historia familiar. En la película Sofía es un vampiro, pues era impactante revisar sus álbumes de fotos y ver que es idéntica a su abuela. Ahí es cuando pude responder la pregunta ¿Quién es Sofía Oportot? Pues nada más y nada menos que un vampiro.

La película también busca retratar un estado de ánimo adolescente y la manera en que esto derivó creo que es totalmente consecuencia de mi película anterior Si escuchas atentamente. No diría que presenta un escenario poco esperanzador porque hay que creer que las cosas pueden cambiar, pero en ningún caso es un escenario feliz.

-¿Cómo elegiste al elenco?

-Mi principal referente para esto era el animé, por lo que escogimos al elenco con esos parámetros. Varias de las personas que participaron eran cercanas a mí y otras las contactamos porque nos gustaba su actitud o apariencia.

-¿Cómo crees que esta cinta podría vincularse con la audiencia?

-Creo que Víctima potencial es una película sobre y para adolescentes. Cuando yo era chico en la televisión chilena no había nada con lo que me pudiera identificar. La parrilla programática era básicamente “Mekano”, “Rojo fama contra fama”, teleseries y matinales. Pero un canal a cierta hora daba animés como “Evangelion” o “Marmalade Boy”, y yo vivía para esos 24 minutos de programación. Ahí todas las cosas raras que sentía encontraban un espacio y me daba esperanza pensar que quizás en algún lugar del mundo había un señor japonés que me entendía. Quizá ahora yo soy ese señor (ríe).

-¿Qué temas cruzan tu trabajo en cine?

La verdad creo que son maneras de sentirse respecto a la vida y lugares físicos que me llaman la atención. La juventud de todas formas es algo que se reitera, en Si escuchas atentamente y en Víctima potencial hay un tema con cómo se sienten los jóvenes respecto al mundo. Creo que esto se debe a que es una etapa muy importante en la vida y que uno no es capaz de medir las consecuencias futuras de las cosas que hace y que no hace en ese momento. También pienso que es una edad en donde se es más sensible a la rebeldía o a la disconformidad, aunque se experimente de una manera inconsciente o poco académica. Admiro a la gente que no se amolda a los cánones de cómo debe ser un adulto y Sofía para mi es eso. Creo que es una actitud muy valiente, a diferencia de la gente que se pasa la adultez añorando lo popular o feliz que era en el colegio.

-¿Qué sensaciones te genera estrenar en un certamen como el Tallinn Black Nights Film Festival?

-La verdad nos pone muy contentos, qué mejor lugar para estrenar una película de vampiros que Estonia. Revisando la programación creo que hemos encontrado nuestro lugar, hay varias películas que me muero por ver y espero poder conocer a sus realizadores. Siempre me quedó dando vuelta una cosa que dijo Marialy Rivas en una entrevista sobre el gran desafío que es encontrar un festival para estrenar. En el mundo se hacen muchas películas al año, probablemente muchas son buenas y los espacios para mostrarlas son pocos. Hacer cine es algo muy competitivo, se compite para escribir una peli, luego para filmarla, luego para terminarla y cuando ya por fin está lista hay que competir para lograr quedar en un festival y en el festival se compite por un premio. Es por esto que me parece increíble que un festival clase A como Tallinn le dé espacio a una película como Víctima potencial, hecho desde la experimentación y de una manera más punk por ponerlo de alguna forma.

-¿Cuáles son las expectativas del certamen?

-La sección en que participamos se llama “Rebels With a Cause”, en donde se seleccionan películas más riesgosas en cuanto a su experimentación con el lenguaje cinematográfico. Esta es nuestra premiere, por lo sinceramente estamos muy expectantes de la recepción, pues es la primera vez que nos enfrentamos al público.

-¿Cuáles son tus próximos proyectos?

-Hacer Víctima potencial me ha motivado a seguir por este camino menos tradicional. La verdad es que quiero trabajar con ciertas obstrucciones formales, dentro de ellas filmar por primera vez celuloide en mi próxima película, por lo que estamos con Alba (Gaviraghi)  adaptando el proyecto Lo innegable a un nuevo modelo de realización y producción.

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