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08/03/2016 Tres cintas chilenas son premiadas en Cartagena de Indias

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Varias cintas nacionales se dieron cita en el FIC Cartagena de Indias 2016, el certamen cinematográfico más importante de Colombia y que reunió a destacadas personalidades de la industria internacional durante el 2 y el 7 de este mes en Cartagena de Indias.

La película El viento sabe que vuelvo a casa de José Luis Torres Leiva, estrenada hace casi un mes en el Festival Internacional de Rotterdam, fue coronada por el jurado como el mejor documental de la competencia, ganando 13.000 USD en servicios de postproducción digital gracias a Cinecolor, y una cámara de video profesional que entregó SONY a la mejor película. La cinta es un seguimiento al director Ignacio Agüero mientras recorre la isla de Chiloé, quien investiga la misteriosa desaparición de una pareja en los ’80.

En la misma sección, la cinta El rastreador de estatuas, de Jerónimo Rodríguez, recibió el Premio Especial del Jurado. La película narra la historia de Jorge, un cineasta chileno obsesionado con la imagen que ve del neurólogo portugués Egas Moniz en un documental, lo que le aviva el recuerdo de una estatua que cree haber visto en Santiago, en compañía de su padre, un neurocirujano exiliado por la dictadura de Pinochet y ya fallecido.

Por otro lado, en la competencia oficial de largometrajes de ficción la cinta chilena Aquí no ha pasado nada de Alejandro Fernández Almendras recibió el Premio de la Crítica Internacional Fipresci como Mejor Película. La cinta, que fue estrenada en Sundance y exhibida ante el público europeo en la sección Panorama de la Berlinale, y que también está presente en las principales competencias de Guadalajara y Miami, relatando una historia inspirada en Martín Larraín, hijo de Carlos Larraín (ex senador de Renovación Nacional, partido conservador chileno), quien junto a sus amigos se vieron involucrados en un juicio por atropellar mortalmente a un hombre bajo los efectos del alcohol. Tras una serie de irregularidades legales, el joven fue el único de los imputados en ser absuelto de todos los cargos, marcando un oscuro hito para la justicia chilena.

La presencia nacional en FICCI la completó Un caballo llamado Elefante, la nueva película de Andrés Waissbluth, los cortometrajes Un cuento de amor, locura y muerte de Mijael Bustos, Marea de Tierra de Manuela Martelli y Amirah Tajdin y Locas perdidas de Ignacio Juricic. Además estuvieron presente la coproducción entre Argentina, Chile y Costa Rica Entre la tierra, de Sofía Quirós y la coproducción paraguayo-chilena La última tierra de Pablo Lamar.

Por Roberto Doveris

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