23/10/2012 'Las Mujeres del Pasajero' es seleccionada en IDFA 2012.

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Patricia Correa y Valentina MacPherson son las directoras de “Las mujeres del pasajero”, documental que retrata el diario vivir de las mucamas que trabajan en un conocido motel de Santiago. Entre pasillos y habitaciones, la obra nos muestra el lado humano de estas mujeres cuya labor es tan muda e invisible como todas las historias secretas que se suceden dentro del lugar. Hoy conversan con CinemaChile tras haber obtenido el premio del público en Fidocs 2012 y con una importante noticia que contarnos: han sido seleccionadas en IDFA 2012!

– Patricia y Valentina, cuéntenos cómo surge la idea de realizar un documental en el interior de un Motel.

Héctor Silva, hijo del dueño del Motel Marín 014, tenía la inquietud de hacer algún tipo de registro o publicidad para el Aniversario del Motel. Nos invitó a conocerlo y saber cómo funcionaba. Una vez dentro del Motel nos dimos cuenta que era todo un mundo, un lugar lleno de historia, organizado por mujeres muy potentes. Y sentimos que teníamos que darlo a conocer, entonces aprovechando que teníamos la oportunidad de grabar ahí, desechamos el video inicial y comenzamos la investigación para el documental.

– La etapa de investigación fue bastante particular. ¿Cómo fue trabajar codo a codo con las mujeres protagonistas?

La etapa de investigación fue ardua pero bonita. Las camareras, Elizabeth, Carina, María y Patricia, nos abrieron las puertas de su trabajo y de sus vidas, dejándonos participar codo a codo con ellas por un par de meses. Los horarios son rudos, turnos de doce horas por día o por noche. Necesitábamos crear confianza entre las mucamas, que por lo general son bien esquivas, entonces la mejor opción fue la de trabajar a la par y así crear instancias de conversación en los almuerzos, limpiando el baño y aseando piezas. Ellas también nos empujaban a atender pasajeros para así entender de verdad la labor que ellas hacían mas allá de ser simples espectadoras. Fueron  meses de crear lasos y confianza Las dos teníamos nuestro delantal y bolso de limpieza, hacíamos turnos y limpiábamos con ellas.

Durante la investigación nos tocó ver de todo. La verdad fue una etapa muy interesante, que nos permitió compartir con estas mujeres, que nos mostraron que son fuertes y llenas de amor en un lugar que a veces contrasta con esto. Íbamos con cámara de foto y así las camareras se acostumbraban a estar frente a un lente. La cámara también fue útil en la investigación ya que la propuesta de planos estaba muy clara a la hora de grabar, y eso era importante ya que como estábamos de incógnitas durante la grabación,  no nos podíamos demorar mucho en poner la cámara en los pasillos o en lugares de transito de pasajeros. Eso nos ayudo muchísimo para tener claridad de lo que queríamos mostrar también. El Marin 014 es una casona grande, casi laberíntica y los meses previos de investigación también ayudaron a rescatar los espacios y habitaciones mas interesantes y con más historia.

– La puesta en escena del documental está constituida por el imaginario kitsch del motel, pero ustedes hacen un contraste entre esta artificiosidad y el trabajo diario y cotidiano de las mujeres que limpian el lugar. ¿Cómo fueron descubriendo cuál era el tema del documental? ¿Por qué sólo enfocarse en estas mujeres?

Los moteles son un mundo de información casi sociológicos, los pasajeros, sus historias, el estado en que quedan las habitaciones, la prostitución, la droga, la infidelidad, todo lo que se te viene primero a la cabeza cuando uno piensa  en un hotel parejero es cierto, nuestro interés nunca se inclinó en denunciar nada, sino mas bien por el contrario.

Había material muy interesante, quizás mas “sensacionalista”, pero se perdía el foco completamente de lo que queríamos contar. Queríamos llegar a la intimidad que se logra en un motel pero no respecto al sexo, sino respecto a nuestras protagonistas. La historia estaba en ellas, su visión paso a ser el foco del documental, su visión del amor, no la nuestra. Sus experiencias en lo sexual, en lo amoroso, como lo llevan en contraste a su cotidiano en el motel. Lo más bello que pasaba dentro de este lugar eran nuestras protagonistas, ojos muchísimos mejor informados y sensibilizados de lo que ocurre ahí.

Desde un principio nos fuimos dando cuenta que las camareras tenían una mirada muy crítica del sexo sin amor o de las relaciones pasajeras, o como dicen ellas “solo por placer”, y mientras nos contaban esto, al lado veías y escuchabas todo lo contrario. Son mujeres enamoradas del amor, de sus familias o parejas, que pasan más de la mitad de su vida viendo situaciones ajenas a ellas que las hacen reflexionar. Por otro lado siempre pensamos que cuando se habla de amor, se habla de recuerdos y anhelos, y es eso lo que quisimos hacer, invitar a la gente a reflexionar sobre el amor, desde la mirada de las camareras y del motel.

– ¿Qué significa para ustedes ser seleccionadas en una de las competencias documentales más importantes a nivel mundial?

La verdad fue una sorpresa increíble. Nosotras no postulamos el documental, nos pidieron un screener on line para ver la posibilidad de que postuláramos a IDFA, pero pasó el tiempo y un día nos llamaron para contarnos que habíamos sido seleccionadas para la competencia oficial. De verdad creemos que es una tremenda oportunidad , estamos muy contentas y queremos aprovecharlo al máximo. Es realmente gratificante sentir que el trabajo, a lo que uno le pone muchísimo amor, de frutos.

Muchas Gracias Patricia y Valentina, y suerte en IDFA 2012!!

Por Roberto Doveris

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