05/02/2019 Coproducción chilena “City plaza hotel” estrenará Generation Kplus del Festival de Berlín

La 69 edición del Festival Internacional de Cine de Berlín contemplará la participación chilena en varias de sus competencias. Es así como el cortometraje City Plaza Hotel, una coproducción entre Francia, Alemania y Chile dirigida por la chilena Violeta Paus y Anna Paula Hönig, tendrá su premiere en el espacio “Generation Kplus”, sección enfocada en cintas con relatos vistos desde la perspectiva de niños y jóvenes.

El corto narra la historia de una niña afgana de 11 años que vive junto  a su familia en el hotel City Plaza en calidad de refugiada junto a otras personas que  escaparon de la guerra de Afganistán. Hablamos con una de sus directoras, Violeta Paus, quien cuenta detalles del cortometraje.

¿Cómo nació está producción?

Era verano de 2016, yo venía llegando de Grecia y de haber estado cerca de la ruta de los inmigrantes. Había poca gente en las calles, pero remarcamos que cada vez habían mas refugiados durmiendo a la deriva.

Las noticias hablaban de los inmigrantes como si fueran una plaga, como una invasión, que traían violencia y enfermedades. Los medios hablaban de muchas muertes en barcos. En mi percepción del mundo no podía entender lo que estaba pasando, la deshumanización y la crónica de los éxodos. Hablando con mi amiga decidimos que haríamos un film juntas: ella siempre había trabajado en la ficción y yo en el documental, entonces pensamos que sería una mezcla muy interesante el unir nuestros conocimientos y experiencias en este nuevo desafío, aprendiendo la una de la otra. 

Somos dos realizadoras mujeres y nos resultaba evidente que el personaje debía ser una niña, todas pasamos por esta etapa, volviéndonos adultas, y al final, sea de la nacionalidad que sea, todas tenemos más o menos los mismos sueños y aspiraciones: jugamos, escuchamos música, nos enojamos, nos enamoramos.

El caso de Zhenos, la protagonista, es un caso típico. Muchas niñas viven la misma situación actualmente y esperan hacer una vida. Me encantaría pensar que el arte puede hacernos reflexionar o al menos sentir un poquito lo que otros viven, generar espacios de conexión entre el espectador y las sutilezas de las imágenes y los sonidos.

¿Cuál es la historia detrás de City Plaza Hotel?

El film trata justamente de una niña de 12 años, Zhenos, de nacionalidad afgana. Ella junto a su familia escaparon de las bombas y de los talibanes, ya que la querían casar a la fuerza. El film transcurre en medio de su ruta de inmigrantes, a medio camino de llegar a los países europeos del norte. La película la filmamos en Atenas, Grecia, en el 2017 y muestra como es convertirse de niña a adulta en un lugar sin hogar, en un limbo.

Ella, sus padres y tres hermanos menores, viven en una ocupa, hacinados en una pieza de lo que antes era un hotel (Hotel City Plaza), siempre con el miedo de que la policía los venga a evacuar.

-Cuéntanos sobre la coproducción con Chile y cuánto valoras el trabajo colaborativo en Latinoamérica

La película es divertida en términos de la coproducción, ya que hay gente de muchos países involucrados, mi gran amiga y  corealizadora es alemana-argentina, el camarógrafo es  francés y yo, chilena. Partimos los tres a Grecia durante un mes, con una producción francesa en un equipo muy pequeño.

El montajista, sonidista y grafista son argentinos y casi toda la postproducción del film se hizo en Buenos Aires, ciudad donde estudié y viví por 7 años. Lo hicimos a pulso, no había plata para la postproducción y nosotras ya estábamos endeudadas por todos los extras que iban surgiendo.

La película funcionó porque la gente que participó en ella creyó en el film y se implico en un profesionalismo increíble. Nunca olvidaré a la sonidista, Florencia Gonzales Riogani, que la conocí por casualidad y ella se enamoro del proyecto e hizo un trabajo sonoro maravilloso, incluso en 5.1. También se suma esta extrañeza de que la película se grabo toda en farsi (persa) una lengua que ninguno de nosotros hablábamos. Fue muy interesante hacer las traducciones e ir descubriendo el film.

Nunca pensé que haría una película en esta lengua en mi vida y es tan hermoso el persa, cuando uno  escucha esta lengua durante mucho tiempo es hipnótica, como una lengua mágica llena de secretos.

El hecho de trabajar con gente de todo el mundo, nos hizo tener una linda distancia del proyecto, de poder compartirlo y disfrutarlo. Con Anna, que en ese momento estaba viviendo en Italia, estuvimos más de dos años trabajando en esta película, muy artesanalmente y mucho a la distancia. Trabajamos muchísimo para tener 14 minutos de film.

Al haber tanta gente de países diferentes también uno aprende a trabajar por medios digitales, y los momentos en lo que nos encontramos cara a cara, se aprovechan al máximo, pero lleva mucho trabajo de organización.

-¿Qué sensaciones te genera que tu cinta participe en la Berlinale?

Estoy feliz de que la película esté en la Berlinale y que también se estrenará en Clermont Ferrand, el festival de cortometrajes mas importantes del mundo. Estas plataformas permiten que la historia se visibilice, se muestre, que viva y se impregne en las personas. 

-¿Cómo crees que esta cinta podría vincularse con la audiencia?

Esperamos que la audiencia vea a Zhenos, la protagonista, y pueda darse cuenta de que hay tantas cosas que nos unen a una niña afgana, mucho más que las diferencias. Y que las realidades, al final, son similares, y que es muy extraño pensar el mundo con fronteras rígidas, porque finalmente no somos más que simples humanos que nacimos en diferentes territorios que no elegimos. Cómo no darle la oportunidad a la gente que nació en un país en guerra de que rehaga su vida.

-¿Cuáles son tus expectativas  respecto del certamen?

Para nosotras ya es una felicidad inmensa participar y lo que nos interesaría realmente es visibilizar el film, y que éste nos ayude a conseguir que la familia pueda viajar a Bremen, ya que desde hace poco tiempo, Zhenos esta viviendo sola en esta ciudad (Bremen), en un hogar de menores lejos de su familia, y nosotros quisiéramos que a través de la reunificación familiar, que toda la familia que aún está en Grecia, pueda ir a vivir a Alemania con ella y comenzar  a rearmar la vida. Para eso estamos en contacto con abogados en diferentes partes del mundo, buscando alternativas, pero no ha sido fácil.

 

 

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